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Se llama Fiorella

publicado a la‎(s)‎ 8 dic. 2012 14:49 por Bethsabé Huamán   [ actualizado el 27 feb. 2013 9:36 ]


Después de cuatro años de litigio, el Juzgado especializado en ejecución de sentencias supranacionales aceptó el cambio de nombre a favor de Fiorella Vincenza Cava Goicochea. La fundadora y cabeza visible de la primera asociación de personas transexuales en el Perú, denominada CISNE (Centro de Identidad y Sexualidad Nueva Existencia), así como artista y escritora, recibió con gran alegría el reconocimiento de su identidad que es el primer eslabón para una mejor calidad de vida y para un mejor desenvolvimiento en sociedad. 


A instancias del Instituto Runa, con apoyo del fondo SCOF de la Fundación Astraea, Fiorella inició el 2008 una demanda de cambio de nombre que diez años atrás, en 1998, se le había negado. El proceso se alargó debido a que la Municipalidad de Miraflores, el Reniec y el Ministerio Público se opusieron al fallo favorable en primera instancia. Sin embargo, finalmente consta en la sentencia que los prenombres de Fiorella Vincenza ya son utilizados por la demandante desde hace mucho tiempo en correlato con su transexualidad manifiesta, la cual es “conceptualizada por la ciencia médica como un sentimiento profundo e insoslayable de pertenecer, pensar y sentir de forma permanente y diferente al cuerpo físico al cual nació”.


Es destacable mencionar, a su vez, que la sentencia reconoce que los nombres con los que fue registrada y con los que hasta hace unos meses era legalmente reconocida ante el Estado Peruano no resultan “los más acordes con la identidad sexual que quiere proyectar, y por tanto dichos nombres de pila no solo constituyen una traba al desarrollo de su personalidad sino también afectan su dignidad como ser humano, valor jurídico fundamental que, sin perjuicio de los derechos que le son inherentes (vida, libertad, igualdad, identidad, honor, etc.), se halla íntimamente vinculado con el libre desarrollo de la personalidad”.


En este sentido, se trata de un logro sin precedentes para la justicia peruana y para la comunidad transexual, travesti y transgénero del Perú pues de este modo, una de las más altas instancias gubernamentales reconoce la urgente necesidad de la identidad por la que luchan las personas trans en nuestro país.


¿Cuál es tu nombre?


“Ahora ya puedo ser quien yo decida y nadie lo pondrá en duda, gente cojuda”, así lo dije yo en una canción hace mucho tiempo y creo que se aplica a mi caso porque puedo ser Fiorella Vincenza Cava Goicochea.


¿Tú te pusiste ese nombre?


Sí, Fiorella, a los cuatro años lo escogí. Pero Vincenza cuando empecé el proceso, cuando  me tocó enfrentar a la familia y decirles, lo que ustedes ya sabían, soy.


¿Y Fiorella por qué lo elegiste?


A los cuatro años cuando entré al colegio, tenía una abuela, la mamá de mi mamá, española, muy vasca, muy católica, y ella me daba un ramo de rosas enorme para el altar de la virgen, porque el mes de mayo era el mes de la virgen. Entonces el primer viernes me dice dale esto a la sister y dile que te lo manda tu abuelita para el altar de la virgen, y así fue. Venía a recogernos una movilidad que era un bus grandote, tipo Los años maravillosos, todo el mundo con asombro, porque imagínate unas patitas chiquititas con pantalón corto y un ramo que era el doble de mi tamaño, pero bueno, entré. El tercer viernes, la misma historia. Ya el tercer viernes los más grandes dicen “ahí está florecitas”, y me pusieron de chapa florecitas, al menos por ese día, como que me descolocó un poco. Pero después pensando en la otra abuela que era italiana, genovesa, de Liguria específicamente, pensé que en Italia le llaman a las flores Fiore y Fiorella es florcita, entonces me gustó ese nombre. La cuarta semana no llevé flores y ya ese bendito apodo no lo volvieron a repetir, pero a mí sí me quedó el nombre. Recuerdo que cada vez que teníamos que ir a misa siempre le pedía a Dios que me volviera chica como las demás y se me quedó de esa época, siempre lo tenía presente.


¿Cómo inicias el proceso de cambio de nombre?


Hay dos etapas. La primera cuando recién empiezo, empiezo mi proceso de cambio de transgenerización, el proceso multidisciplinario, empecé en paralelo, después de seis meses o un año, te estoy hablando del 98, empecé el proceso con una ONG que se llama Demus, Estudio para la defensa de los derechos de la mujer, me apoyaba Roxana Vásquez que era la coordinadora. Me apoyaron entonces, pusieron una abogada y avanzamos, pero esta chica consiguió otro trabajo y dejó mi caso, del que se ocupó otra abogada y en el alegato final la otra abogada no supo sustentarlo, no se había empapado del tema. Por otro lado también, los jueces de esa época lograr que admitieran mi demanda fue un poco difícil, porque la rechazaban, hasta que conseguimos uno pero finalmente en el alegato la cosa no se dio.


¿Eso el 98?


Eso ya fue el 99, pero coincidió con la fecha de la muerte de mis padres. Mi mamá se va el 98 a mediados de año Y al terminar ese año se va mi papá. Entonces la sentencia me viene en febrero, imaginarás que yo estaba con una depresión tremenda, no quise apelar ni nada, a decepción de Demus. 


¿Crees que si hubiera seguido la primera abogada sí lo hubieras logrado?


No. Los jueces no estaban preparados, en primer lugar. Segundo, había muy poca jurisprudencia en el mundo, al menos en esta parte, inclusive en España, todavía no estaban las cosas claras. Yo que fui asignada al nacer como varón lo cual no era cierto, pero por la apariencia de los genitales los médicos me asignaron. Los que nacemos sabemos bien que la identidad del transexual no se elige, eso es congénito. 


¿Entonces, tú crees que en ese momento aunque hubieras tenido la mejor abogada o abogado no hubieras podido ganar?


Estaba mal planteado porque de arranque no hubieran planteado las cosas así, en esa época lo hubieran planteado como un hermafroditismo. No fue bien planteado, la parte psicológica era menospreciada por los médicos. La psicología en el Perú, la psiquiatría, han sido siempre menospreciadas. Entonces hay jueces que sí, jueces que no, jueces que tienen una homofobia interna muy fuerte y por el hecho de ser homosexuales piensan que nosotras somos homosexuales también. Hay muchas transexuales ya reasignadas, como dicen operadas, pero se sienten maricones y así lo dicen, nosotras siempre vamos a ser maricones. 


Después de muchos años, Belissa Andía, con quien compartí la experiencia de viajar a Barcelona al Congreso de identidad de género y derechos humanos representando al Perú en nuestro caso, me propuso apoyo para lo de mi identidad. Perfecto, le digo, mi identidad es un primer paso, mi nombre, recuperar mi identidad porque eso es lo que va a aparecer en los títulos académicos, en mi DNI, a la hora de manejar brevete, todo lo demás, que se fijen después, género ya viene después. 


Una vez que saque mi DNI voy a poder recuperar mi título, todas estas cosas que te digo, trabajar, generar mis propios ingresos y pelear ya el siguiente caso que lo haré ya no aquí sino en provincia para que salga más rápido. Pero como soy una persona conocida, del ambiente artístico, por mi trayectoria como escritora, académica también, ha servido para que pueda ser un caso emblemático, como referencia al menos. Si puedo dar yo mi testimonio de vida, con mi expediente que es la sentencia, abrir camino a otras, por qué no.


Entonces la RENIEC y la Municipalidad de Miraflores se opusieron


Ellos se oponen a la demanda porque ya tenía la primera sentencia a mi favor, dos años más, dos años más ha demorado el proceso, por instinto de fastidiar. A la Municipalidad qué le puede afectar que yo me llame Fiorella, hay ochenta mil, cien mil ciudadanos en Miraflores, o sea, por favor, hasta mi tarjeta de Vivanda dice Fiorella Cava. Bueno, el hecho es que me fastidiaron la vida más de dos años. Pero llegamos a segunda instancia y dos de los jueces se oponen, motivos religiosos, homofobia, no les gustó mi cara, qué será, pero se opusieron y dijeron que no tenía motivos justificados que no los había logrado acreditar, que no me pueden cambiar el nombre así no más.


¿Entonces se oponen dos jueces además de la Reniec y la Municipalidad?


Al oponerse la municipalidad y la Reniec dan pie a que los jueces opinen, ahí sigue el proceso judicial y después de dos años, el presidente de sala, muy valiente, él dice no, yo sí estoy a favor de esta persona, la señorita Fiorella Vincenza, pero los otros dicen no, no es Fiorella Vincenza es Sergio Vinicio y como hombre tiene que quedar. Entonces pasan a buscar a un vocal dirimente y llaman, en este caso, a dos vocales más para que rompan el empate, porque cuando llaman a otro vocal dirimente, el juez presidente, ya no tiene doble voto porque dos que se opusieron más el juez que era doble, dos dos, pasa al desempate, final de penales parece.


Entonces usan el criterio de que desde mi nacimiento tuve un sentimiento no acorde con la corporalidad que yo tenía, con el rol social que se me había asignado, y ese rol social es brutalmente ofensivo cuando a ti te llaman con algo que tú no eres. Ellos ven eso, apelan a la libertad, a la expresión de la propia identidad como persona. A ese respecto es un fallo muy bonito, me gusta, lo malo es que todo el mundo se está enterando de mi edad.


¿Pero es azaroso que elijan a estos vocales en vez de a otros?


Al azar claro porque puede haber un vocal que por cuestiones religiosas es un católico recalcitrante o un evangélico o un bautista o un mormón, no, mormón no hay en el poder judicial pero sí evangélico.


¿Entonces, digamos que el azar ha favorecido que justo salgan estos vocales que están más afines?


Claro, digamos, pero también los otros dos vocales porque con los otros dos vocales ya hubiera tenido mi caso hace mucho tiempo. De repente uno pueda ser gay o bisexual y por esa homofobia interna y por ese rechazo hacia su propia identidad, o por razones ideológicos o políticas, o religiosas no aceptan, es un azar. No hay un caso que sea igual al otro, puedes abrir camino, digamos, a ese juez que de repente puede ser gay, o a ese juez que puede ser evangélico, de repente en algún momento puede decir si ya pasó con otro, ya pues total qué más da.


¿Y los actores a favor?


A favor, las pruebas que presenté, pruebas que presenté de haberme portado bien en la primaria, de haber hecho la primaria, primera comunión, es una forma exagerada. Pero he tenido que presentar más documentos de los que presentan al Congreso, de repente si hubiera querido ser Procuradora General de la República hubiera tenido que presentar iguales documentos, no sé, alucinante, certificado negativo de antecedentes policiales, judiciales, penales, militares.


¿Si Belissa a través de Runa no lo hubiera sugerido, tú ya tenías la idea de retomar?


Si Belissa no me hubiera animado a retomar esto, no lo hubiera hecho, eso sí se lo voy a agradecer siempre. Belissa es una activista que yo respeto mucho, es una amiga y siempre me animó, me dijo, Fiorella vamos a ver tu caso, tú puedes. Como te dije yo tenía la mala experiencia de haber recibido la sentencia en contra, la indisposición de haber preparado a una abogada que finalmente porque consiguió otro trabajo se fue y me dejó otra abogada que no conocía. Me sentí traicionada, no es que me traicionaran, pero me sentí traicionada, decepcionada. También coincidió con la muerte de mis padres y con la muerte de mis padres vino el ostracismo y el destierro de la familia, las personas con las que yo había crecido en bloque me cerraron. Me impidieron ir al velorio y al entierro de mi padre (con mi madre ya lo había hecho). El miedo al qué dirán los movió a actuar de esa manera, les importó más su “reputación” que mi derecho a estar con mis progenitores.


No me queda otra que abrir el camino, hay que cambiar el desprecio con el que se nos mira, hay que cambiar esa percepción. Yo soy muy consciente de que no podemos esperar nada de los gays o de las lesbianas porque no lo van a hacer. Predomina con ellos una teoría del feminismo radical lésbico que es el cisgénero que solamente es válido el homosexual puro o heterosexual puro y todo lo que está entre matices es despreciado y es desvalorado y no existe. Entonces esa teoría del cisgénero es la que predomina en la dirigencia del movimiento GLBT del Perú, que no reconocen la I tampoco. 


¿Qué significa en este momento de tu vida este cambio de nombre?


Me va a arreglar la vida porque voy a poder recuperar mis estudios, voy a poder sacar mi brevete, por fin porque yo manejo pero no me atrevo a manejar para que haya un choque, cualquier cosa, me van a tratar mal, me pueden pegar incluso.


¿Vas a cambiar el nombre de tu brevete también?


Voy a sacar brevete también. Puedo insertarme en el sistema crediticio que no existo. Fiorella Vincenza no existe y el otro nombre no lo utilizo. Ser sujeto de crédito. Para algo tan simple como tener Saga Falabella o Ripley.


¿Y tus títulos universitarios?


Pues tengo que sacar todo, desde mi pregrado, mi postgrado también tendré que hacerlo, de hecho lo voy a hacer. 


¿Cómo crees que va a influir esto en la comunidad?


Ojalá que sirviera porque cada caso es diferente. Claro, es un precedente más, así como acá se cita en la jurisprudencia a Tinoco, pero se cita en el caso de nombre y género, pero ella demoró diez años, su proceso. 


¿Entonces el siguiente paso van a ser tus documentos de estudios?


Ahorita mi partida de nacimiento, con eso, una vez que tenga mi resolución de la Reniec, la Universidad Católica, lo del colegio no me interesa, no he ido a ningún evento de promoción y no voy a ir ahora.


¿Pero tú de todas maneras no ejerces como abogada, no?


No. No puedo.


¿Pero lo harías ahora?


Teniendo mi título sí. Y justamente faltan abogadas que sepan o abogados que sepan para cambio de nombre. 


¿Te animarías a llevar casos de otras personas?


Sí. Claro que sí. Y el de Belissa también si sale, si se da. Y en Demus también el de Ángela, una chica que yo he sido su mentora. 


¿Crees que solo el tiempo transcurrido hizo que estos jueces dieran el fallo a tu favor, que tuvieran una mente más abierta?


No. No hay mente más abierta. Los cambios sociales se dan porque las generaciones mayores mueren, despejan el camino, nada más, porque la gente no cambia, una vez que fue hincha de la U no va a pasar a ser de la Alianza, es así. 


La gente que es homofóbica lo va a seguir siendo. Ahora, si a esa gente que es homofóbica que lo va a seguir siendo le pones una ley, una sanción tremenda, una multaza tremenda, y una sanción en el caso de que te agreda o lo que fuera, lo va a pensar, va a seguir siendo homofóbica, va a seguir, pero no va a manifestarlo porque sabe que la ley está ahí para controlar. Ese es el control social de las leyes. No es que la gente sea más respetuosa en los países desarrollados es que hay unas sanciones tremendas que se cumplen. Hay homofobia en Suecia, en Baltimore, hay homofobia en Australia. En Baltimore, por ejemplo, al sobrino de Jan que es gay, tiene 20 años, saliendo de una discoteca un grupo de desgraciados con un bate le abrieron la cabeza y ha estado en coma año y medio. Eso ha sido el año pasado en Baltimore, Estados Unidos, en Suecia lo mismo, saliendo de una discoteca de ambiente te pueden matar porque hay nazis, neonazis y todo esto, así en España o en Chile. 


No es que no haya la homofobia, el machismo mata, pero como digo tiene que haber leyes de protección que se cumplan, si no se cumplen estamos en nada y ese el problema del Perú como te dije hace un rato que éramos el país, el más homofóbico de América, porque precisamente no existen leyes que nos amparen de este tipo de agresiones y la gente puede pensar que te estoy cochineando pero una cosa es una agresión que debe tomarse como eso, debe tomarse como agresión, porque no es algo de juego.


Por ahí me encuentro a un señor que me dice Fiorella pero así son, tienes que callarte no más, ay, vete al cuerno, yo no me puedo callar, porque si me callo te van a pisar, ese es el bulling, ya me ha pasado en el colegio, tú no te puedes callar, tú tienes que salir, hacer bulla, en sitios públicos, encararlos, confrontarlos, en sitios públicos siempre, con testigos y entonces ahí los otros se van a callar, te van a respetar, uy, ésta es achorada, si lo hace será por algo, y van a decir en qué me meto, pero tienes que guardar la calma porque si tú no estás tranquila te matan, eso es.


Bueno, gracias Fiorella.


A ti y además mi reconocimiento a Runa por haberme arreglado la vida, después de esto voy a seguir en el activismo, el tiempo que se pueda, no digo que toda la vida porque una va haciéndose mayor y ya le tocará a otras más jóvenes tomar la posta, pero creo que por un tiempo, diez años o quince tengo todavía por delante para seguirle dando a esto, ya después me jubilo.


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