PERÚ: Siguen detenciones arbitrarias contra personas Trans

publicado a la‎(s)‎ 30 mar. 2012 13:27 por Francisco Andia   [ actualizado el 30 mar. 2012 13:27 ]

(Runa, 05-11-2007) La noche del sábado 24 de noviembre Ray Rodríguez y Jessica Carolina Mendoza, promotoras del Instituto Runa, se encontraban realizando su trabajo de promoción de Derechos Humanos con personas trans en el Centro de Lima cuando fueron intervenidas por efectivos de la Policía y Serenazgo de Lima.
Ellas se identificaron como promotoras de DDHH, pero igual fueron introducidas a una unidad móvil.

Siendo retenidas por espacios de tres horas, filmadas y posteriormente llevadas a la Comisaría de Alfonso Ugarte desde donde pudieron llamar a Belissa Andía, Coordinadora del programa de diversidad de género e identidad del Instituto Runa, quién gestionó su liberación y del resto de personas trans detenidas.

Pocas horas después, en la madrugada del 25 de noviembre fueron detenidas, a la altura de Paseo Colón con el Jirón Washington, cinco travestis que ejercían el comercio sexual (Tatiana, Acana, Giovanna, Susan, Dulce, Cinthya).

Ellas fueron llevadas a la Comisaría de Petit Thouars para quedar retenidas, pese a que el ejercicio de la prostitución no es un delito en el Perú. Gracias a la intermediación de la representante del Instituto Runa se logró su liberación tras dialogar con el Comisario. Durante todo momento el personal policial tuvo un trato de hostilidad hacia estas personas trans.

Pero sin lugar a dudas el hecho más violento se produjo a las 2.30 de la madrugada cuando cinco personas trans (Romina, Pichicha, Camila, Pierina y Cinthia) se dirigían en un taxi hacia una conocida discoteca del Centro de Lima.

El vehículo fue interceptado, en el céntrico jirón Washington, por efectivos del Serenazgo Municipal, quienes al percatarse de la presencia de las personas trans procedieron a sacarlas del taxi a viva fuerza para conducirlas hacia a una unidad móvil.

Una de las agraviadas logró apuntar el número de la placa de la unidad municipal pero al darse cuenta los efectivos la golpearon con dureza y amenazaron con “desaparecerla” si es que atrevía a presentar la denuncia.

Finalmente, las agraviadas fueron conducidas a la Av. Circunvalación, una carretera ubicada al este de Lima, donde fueron arrastradas de los cabellos y abandonadas. El hecho es materia de una denuncia policial que está siendo vista por la asesora legal del Instituto Runa.


Los hechos ocurridos los días 24 y 25 de noviembre son solamente una muestra de la grave situación de violencia que afrontan las personas trans en el centro de Lima, lo que ha motivado que las agraviadas y la asesora legal del Instituto Runa planifiquen estrategias de acción para frenar y prevenir este tipo de agresiones.

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